Capitulo 36
Peter: Lali, para.
Lali: no, em… justo me iba a tomar algo.
Peter: bueno, vamos. ¿Te pasa algo?
Lali: ¿a mi? No, ¿por?
Peter: por como me evitas. Las personas no suelen hacer eso con sus amigos.
Lali: no, es tu imaginación –me quise ir pero me agarro de la mano-
Peter: Lali, no tengo dos años ¿Qué te pasa?
Lali: nada me pasa Pedro NADA.
Me fui dejándolo ahí parado, quieto, petrificado* podría decirse. Al rato me choque con Euge y Cande, que nos estaban buscando a todos para irnos, después íbamos a dormir a mi casa, ya que mis papás no estaban.
Euge: ¡Peter!
Peter: Euge… ¿Qué pasa?
Euge: vamos tonto (Lo agarro de la mano)
Peter: ¿Qué?
Euge: a lo de Lali… dale, nos vamos.
Peter: no, yo no voy a lo de Lali
Euge: ¿Por qué?
Peter: porque yo estoy enamorado como un boludo, busco mil maneras de decírselo y no puedo, parezco un boludo, a demás ella ni me registra.
Euge: no se que decirte (caminando hacia donde estaban los chicos)
Peter: me voy a olvidar de ella, cueste lo que cueste… ya fue, tengo 18 años, ni da para enamorarme.
Euge: no, no es así… Porque eso lo decíamos a los 13 años, ahí si no valía la pena ¿te acordas? ¿Por qué no tratas de decírselo? Ay (cara de “me confundí”)
Peter: tenes razón…
Nico: listo… vamos como vinimos.
Cande: ¿Qué?
Nico: ay Candela, no sos mas tonta porque no te da el tiempo, Agus y vos en el auto de Agus, Peter y Lali en el de Peter.
Cande: para! Yo se! Y Euge y vos en el tuyo.
Nico: muy bien –le acaricio la cabeza- ¿listo?
Lali: si –dije desganada-
Agus: nosotros pasamos a comprar provisiones.
Euge: ¿como que?
Agus: gaseosas, etc.
Entonces cada uno se subió a un auto.
El camino fue completamente silencioso, ni una mirada… mi vista estaba clavada en la ventana y el, lo único que hacia, por lo que me podía dar cuenta sin mirarlo, era repetir las canciones del CD de Oasis que había puesto [escritora: Lanzani cantando algo de Oasis, nose, Wonderwall, chau, me puedo morir tranquila]. El tiempo pasaba lento como tortuga renga (¿?) Justo a Candela se le cruzo por la cabeza la brillante idea de ir a un boliche que estaba en la otra punta de la ciudad, entonces era FÁCIL una hora y media de recorrido. Ya no aguantaba callada y quedaba como una hora para llegar.
Lali: perdóname por como te trate… No se que me pasaba, estaba histérica.
Peter: esta bien… Todos tenemos nuestro rato de histeria alguna vez… ¿no?
Lali: supongo.
Peter: ¿no tenes algo que decirme?
Lali: ¿algo como que?
Peter: no se… No te lo estoy diciendo por nada puntualmente.
Lali: no, nada.
Peter: yo a vos si.
Lali: te escucho –trague saliva, sabia lo que me esperaba…-
No hay comentarios:
Publicar un comentario