Me cambie la ropa, y me dirigí a su casa. Salio, nos fuimos a la parada de colectivo, nos tomamos el colectivo y llegamos “Mordisco” un bar de por acá, y pedimos la comida. La miro hablar y no estoy segura de escucharla, solamente se que tengo ganas de decirle todo lo que me pasa.
Tengo mil maneras diferentes de decirte lo que siento y siempre elijo la peor así soy yo, un cobarde manipulador. Y lo que pasa es que me acosan toda clase de fantasmas y la brecha de mi alma ya no puede abrirse mas, por favor decide si te vas. Algo cambio dentro de mi lo estoy sentido cada día crece mas y mas. Tengo que empezar a preocuparme o que no me importe ya.
Lali: y nunca me pensas decir quien es la chica secreta?
Peter: yo te lo diría
Lali: pero?
Peter: pero corre riesgo nuestra amistad y eso no quiero que pase.
Lali: que? Soy yo?
Van como mil veces que eh tratado de decírtelo, mírame a los ojos y veras que no te miento no. Dame dos minutos no apures el tiempo de este amor. Y el tiempo paso y nos dejo. 1, 2, 3, mil demonios eh contado yo.
Peter: -reímos ante su certero comentario- tonta,
Lali: que, no puedo ser yo? –dijo con los ojos cristalinos-
Peter: si que podes ser vos, -y sos-
Lali: tirame una soga, una pista de esa chica?
Peter: mm, es morocha
Lali: ah, buenísimo, hay un montón de chicas morochas. Pero no se lo pensas decir nunca?
Peter: no quiero arruinar nuestra amistad,
Lali: pero quien te dice que va a arruinar?
Nos quedamos un rato en silencio, pensando. Yo en lo que me acababa de decir, ella no se. La verdad que no me percate de que a lo mejor me podía entender y la amistad podía no arruinarse. Pero y si es al revés? Y si ella me dio el consejo sin pensar que podía ser ella la chica secreta? Y si a ella si le jode la situación? Nunca, pero nunca. Me jodio tanto encarar a una chica, siempre fui el clásico canchero que va y le dice todo en la cara. Y nunca me enamore de mi mejor amiga. Se supone que tendría que ser mas fácil, es una de las personas mas confiables que conozco, es una de las personas que mas conozco y que mas me conoce. Ella sabe todo, o casi todo. Creo que sabe todo menos esto. Me da bronca ser tan cagón y no poder ir y decirle “ché Lali me pasan cosas con vos”.
Peter: entonces vos decís que se lo diga?
Lali: si,
Peter: y vos también le podrías decir a tu chico, no?
Lali: si. Es mas, lo voy a hacer.
Nuevamente el silencio se hizo presente, y sin darme cuenta, me puse pensativo de nuevo. Cabe aclarar que no me incomoda estar callado con ella, en lo mas mínimo. Mi mirada se quedo perdida en el suelo. Yo lo único que podía hacer en ese momento, era pensar: decírselo ahora, pero no estaba seguro. Lo único que se me cruzaba por la cabeza era la duda de decirle o no lo que sentía, o que iba a pasar después si se lo decía, y si no se lo decía? Seriamos amigos siempre o algún día nos enamoraríamos? Sería verdad que a ella si le podrían pasar cosas conmigo? Si le pasaran cosas conmigo, como seguiría la historia si los dos estamos con otro mas en la cabeza? Levante la mirada y ahí estaba ella, hermosa como siempre, mirándome. “Me pasan cosas con vos” dijimos a coro y con un nudo en la garanta.
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